El deseo del espanto: Antígona y la dimensión trágica del amor
“Amada yaceré junto a quien me es amado” (Sófocles)
Resumen de ponencia
En el presente trabajo se va a reflexionar sobre diferentes tópicos relacionados con la lectura que
Jácques Lacan hiciera del texto de Sófocles en su seminario siete La ética del psicoanálisis. La mirada
sobre la trama de Antígona en clave psicoanalítica hace emerger múltiples aristas para repensar el
lugar del amor y de la muerte en el teatro griego, ayudándonos a desarrollar una teoría del arte que
profundiza en la función catártica del mismo. La tragedia, que se encuentra en la dimensión fundante
de lo humano como forma de sometimiento a lo espantoso o absurdo de vivir, es algo que, al ser
central para la práctica psicoanalítica, puede darnos herramientas para una investigación sobre la
experiencia particular que se da en la catarsis. Por ello, se toma como eje el problema de la gestión del
deseo de Antígona que se produce a partir de la prohibición de enterrar el cuerpo de Polinices y que
desencadena el conflicto: la experiencia de la muerte es asimilada como una categoría no simbólica, en
el orden de lo siniestro, que se asienta en el seno mismo de lo real. La ley de Creonte, corrupta en
cuanto ley humana que provoca a los dioses, hace de Polinices un cuerpo no-muerto en el que se
manifiesta la necesidad de entierro para evitar lo inquietante de lo inhumano, de lo monstruoso que
amenaza con desbordar en la trama. La entrega voluntaria de Antígona a un destino fatal estará
signada entonces, por un lado, por el amor al hermano difunto y, por el otro, por la transgresión a las
leyes para obrar según la Díke: Antígona actúa conforme a su deseo impulsada por el amor pasional,
en tanto que padece del amor a su hermano, en un gesto incestuoso que se proyecta
transgeneracionalmente, y que deviene en la transgresión de la palabra-ley, que finalmente
desencadena la catástrofe. Nos preguntaremos entonces por el deseo de Antígona, en tanto que puede
ser identificado como deseo de muerte por la gestión del objeto de deseo propuesta en la obra, por la
purificación de los pathémata y por la dialéctica entre éros y thánatos en tanto que pulsiones o flujos
continuos que se encuentran en permanente articulación y tensión en el seno de la tragedia griega.
Organiza Sección de Estudios de Filosofía Antigua (SEFA) Escuela de Humanidades - Universidad Nacional de San Martín
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